| |
|
|
| |
Acerca de Aqvarivm |
|
| |
Con un concepto novedoso de museo viviente, se inauguró el 8 de marzo
del año 2000 un modesto acuario en el Centro Histórico de La Habana
Vieja. Tras los cristales de 8 peceras, distribuidas en un área de 120
metros cuadrados, viven más de noventa especies entre animales y plantas
de agua dulce. Su objetivo fundamental: crear un espacio ecológico en un
área superpoblada, cuyo deterioro ambiental es evidente, después de casi
cinco siglos de iniciada la urbanización de la capital cubana.
La esencia de
este pequeño museo no radica en la exhibición de peces vivos, atracción
indiscutible, sino en la relación permanente con una comunidad deseosa
de entrar en contacto con una naturaleza que la vida les ha negado, en
un recinto muy bien diseñado, donde tanto los niños como los adultos
encuentran un ambiente que invita al descanso y al interés científico.
A
diferencia de los museos tradicionales, el diseño del recinto incluye la
distribución de las especies por regiones geográficas, con una breve
reseña de sus características biológicas. La presencia de elementos
vivos y la explicación gráfica de las peculiaridades de cada especie,
sus hábitos, relaciones interespecíficas y reproducción, adentran al
espectador en ese universo desconocido que es la Ictiología. Como en su
área de exposición hay siempre un especialista encargado de responder
todas las interrogantes del público, la propia visita se convierte en
una vía de aprendizaje.
La
organización de actividades infantiles a partir de personajes propios
del Aqvarivm, como Mamá y Papá Guajacones; la utilización de su sala
como galería de arte ecológico, la creación de aulas de aprendizaje para
sectores infantiles menos favorecidos, entre ellos los de las escuelas
especiales y el Centro de Rehabilitación Integral para la Edad
Pediátrica, y otras actividades vinculadas a la comunidad, contribuyen a
crear una cultura ecológica, con la cual el público comienza a
comprender que nuestra naturaleza y, por extensión la del mundo, también
forman parte de un patrimonio que debemos conocer y defender.
La
Ronda de Mamá Guajacona es una de las más esperadas en el Aqvarivm.
Cuentos, juegos, cantos tradicionales y poesías constituyen un recurso
de gran valía para relacionar a los niños con el cuidado del medio
ambiente, además de contribuir a rescatar las rondas infantiles
tradicionales.
Fuente: sitio oficial del
Aqvarivm (2013)
|
|
|
|
|